La familia es el diseño original establecido por Dios y, precisamente por esa razón, es uno de los blancos principales de los ataques invisibles del enemigo. El adversario busca sembrar división, pleitos, enfermedades espirituales y rebelión para destruir la paz de las casas. Como sacerdotes espirituales de nuestros hogares, los creyentes tenemos la responsabilidad legal y espiritual de levantar un vallado de intercesión diaria sobre nuestros seres queridos.
Te invitamos a tomar autoridad en tu hogar, a unirte en un mismo espíritu y a declarar esta oración con fe inquebrantable, sabiendo que el Dios al que servimos guarda con celo a los que le temen.
"Padre Celestial, Creador y Sustentador de mi vida, me presento ante Tu trono de gracia levantando un clamor de fe por mi hogar y por cada miembro de mi familia. En el nombre soberano de Jesucristo, y por el poder de Su sangre derramada en el madero, establezco una atmósfera de santidad y protección divina sobre las paredes de mi casa, sobre nuestras entradas y nuestras salidas.
Señor, en Tu nombre cancelo, anulo y quiebro todo diseño de destrucción, división, enfermedad, escasez o confusión que el enemigo haya planeado contra mi cónyuge, mis hijos y mis generaciones. Desmantelo toda asignación de espíritus de pleito, rebelión, vicios o frialdad espiritual. Hoy declaro que mi casa está blindada por Tu gracia y que ninguna arma forjada contra nosotros prosperará.
Espíritu Santo, te pido que envíes un vallado de ángeles guerreros alrededor de nuestro hogar para que nos guarden en todos nuestros caminos. Cubro las mentes, los cuerpos y las almas de mis seres queridos con la preciosa sangre de Jesús. Que Tu paz, que sobrepasa todo entendimiento, gobierne nuestros corazones, y que en esta casa siempre se respire amor, obediencia y adoración a Tu santo nombre. ¡Amén!"
Estableciendo el Sacerdocio en el Hogar
Activar la cobertura espiritual de Dios requiere constancia y testimonio. Además de levantar este clamor, procura que tu hogar sea un santuario agradable para el Espíritu Santo: cuida lo que se ve en las pantallas, evita las palabras hirientes o las discusiones airadas, y mantén la disciplina de congregarte y buscar la presencia del Señor en unidad familiar.
💬 Cuando una familia ora unida, las fortalezas de las tinieblas tienen que retroceder. Si esta oración ha traído paz y fortaleza a tu casa, déjanos los nombres de tus seres queridos en los comentarios para que nuestra comunidad se una en intercesión por ellos. ¡Tu hogar le pertenece a Cristo!